Sobre mí

Mazapán

Ni papá ni mamá.

Mazapán.

Esa fue mi primera palabra.

Y la pronuncié con cierta precisión, según mi madre, a la tierna edad de un año.

Ella prefiere no hablar de eso.

Suele cambiar de tema cuando se menciona en las sobremesas familiares.

Pero, yo estoy convencido de que esa fascinación que aparentemente sentía ya de pequeño por palabras tan sonoras como «mazapán», me ha llevado a ser lo que soy hoy.

Creador de nombres.

Descubridor de palabras que sorprenden y contribuyen a hacer mejor la vida de alguien.

¿La tuya, tal vez?

alejandro gallego lozano

Jan

Me fascina el proceso creativo.

Sea cual sea el resultado final.

Creo que por eso me licencié en arquitectura.

Me imaginaba diseñando edificios innovadores y disfrutando enormemente de cada paso en el proceso.

Pero, descubrí que crear un edificio, aunque es de lo más satisfactorio, es también extremadamente largo y complejo.

Yo buscaba creación mucho más variada y ágil.

Y por eso, decidí sustituir la creación de edificios por las artes visuales, el diseño gráfico y la publicidad.

Se me empezó a conocer por el nombre de mi marca, Jan Gallego.

Pero Jan Gallego cayó en la misma trampa que el antiguo Alejandro, el arquitecto del que te he hablado.

Volví a perderme en proyectos largos enfocados en la creación de grandes marcas.

Pasaba un sinfín de horas dedicadas a la administración, los presupuestos y las reuniones interminables.

Todas ellas, cosas que odio con pasión.

Jan seguía buscando la fórmula creativa perfecta.

¿La encontraría?

Pronombres. Uno, en concreto: TÚ

Sí, la encontré.

Había aprendido mucho creando marcas visuales como diseñador gráfico en el mundo de la publicidad corporativa.

Y trabajando para clientes como Amnistía Internacional, Sony Music, Mahou o el Instituto Europeo de Diseño.

¿Por qué no aplicas esa experiencia y ayudas a personas que están comenzando con su empresa a encontrar el nombre perfecto para su nuevo proyecto? me dije.

Eso, no solo me permitiría centrarme en trabajos más cortos y más divertidos (sin tener que perder tiempo haciendo presupuestos y muriéndome de pena en reuniones que no parecen tener fin).

Eso me permitiría ayudar a mucho emprendedores y emprendedoras a lanzar sus proyectos con mayores garantías de éxito. 

No lo pensé dos veces.

Y nació Pronombres.

Desde entonces he inventado nombres para empresas, productos y servicios en España, México, Argentina, Chile, Perú, Colombia, Uruguay, Costa Rica, Bolivia, Francia y Estados Unidos.

La lista siga creciendo cada día.

Y, eso me hace muy feliz.

Porque ahora, el único pronombre que me importa es el pronombre personal en segunda persona del singular, es decir, Tú.

Quiero que Tú encuentres el nombre que facilite tus sueños empresariales.

El nombre que sintetice lo mejor de tu empresa, de tu producto o de tu servicio y lo exprese de manera impactante, seductora y memorable.   

Esa es mi fascinante misión.

¿Hablamos?

(Por cierto, si además compartes mi misma pasión por los gatos, el café y la NBA, ¡podemos acabar siendo muy buenos amigos!)