Coronavirus®, marca registrada.

Las siguientes empresas han entendido “regular” la famosa frase que dice que toda crisis es una oportunidad.

Todo empezó con una búsqueda en Google sobre qué tipo de frutas aguantan más tiempo en la nevera. Di con este maravilloso artículo de El País: Papel higiénico y otros productos básicos para llenar tu despensa.

Más que un artículo, es un publirreportaje con un listado de 15 artículos. Algunos bastante poco básicos como el mismo papel higiénico que da título al vergonzoso post.

Ejemplo de artículo de primera necesidad según El País. Molto elegante.

Por supuesto, cada producto contiene un link de afiliado de Amazon. ¿Cómo lo sé? Porque si te sitúas con el cursor encima del botón (¡no hagas click!), puedes ver que su url es más larga de lo normal y contiene la cadena “ref=xxx”. Es lo que se llama un “enlace de referido”.

Por cada lector de El País que hace click en uno de esos enlaces, El País, como afiliado de Amazon, se lleva un porcentaje de la venta. ¡Ojo! No solo de la venta de ese producto, sino de todo su ticket de compra (saber más).

Yo no veo mal esa práctica cuando has creado un contenido realmente útil, y propones un recurso adicional que le soluciona algún problema a tus lectores.

Pero en este caso es publicidad hecha a traición, sin avisar y sobre un contenido realmente pobre.

En la siguiente categoría se encuentran las empresas que ha hinchado los precios de productos como mascarillas o desinfectante de manos en marketplaces como Amazon o Ebay.

Si el precio de una mascarilla de tipo FFP2 debería rondar los 3-5 €, no es raro verlas por unos 20€ o 30 € en estas plataformas.

O desinfectantes de manos por diez veces más de lo que debería costar.

Es importante destacar que tanto Amazon como eBay (o como AliExpress o Google Shopping) son en estos casos simples intermediarios, y son los vendedores externos los que inflan artificialmente los precios de estos productos para beneficiarse de la situación de pánico general debida a la pandemia.

De hecho, algo positivo que podemos observar en estos marketplaces es que, al menos en el caso de Amazon, la propia plataforma sí que está actuando para contener los precios de estos vendedores externos.

No veo el mismo compromiso en eBay, dicho sea de paso.

Moderar los precios de sus vendedores puede parecer como tirarse piedras contra su propio tejado. Pero a la larga, la reputación de Amazon es mucho más valiosa que la diferencia de dinero que le reportarían estas third-parties.

Bien hecho.

Por último, y como debido a mi trabajo no puedo estar ni dos días sin acceder a la Base de Datos Mundial de Marcas (¡es como mi hogar!), se me ocurrió comprobar algo.

¿Habría tratado alguien de registrar “coronavirus”, “covid” o similar para fines comerciales? Y si es así, ¿en qué país?

Y ¿para vender qué?

Pues bien, existen 7 marcas en proceso de registro con el nombre COVID 19 o similar.

Una de ellas es española. Y se intenta registrar en dos sectores (también llamados “Clases de Niza”): por un lado, productos farmacéuticos y por otro, mascarillas.

El solicitante no es (aparentemente) ninguna organización internacional sino que parece un particular.

No tengo todos los datos para emitir un juicio, pero parecería que un vendedor individual está tratando de registrar «COVID 19» para vender, por ejemplo en Amazon, mascarillas que así aparentarían tener una denominación o claim oficial.

Y no olvidemos que la concesión de un registro es exclusiva. Es decir, si después de este registro saliesen al mercado unas mascarillas que realmente son específicas para el COVID 19, ya no podrían utilizar ese nombre.

Una estrategia un poco sucia, ¿no creéis?

Afortunadamente, estoy seguro de que la OEPM decidirá denegar la marca, porque, como recuerda la oficina equivalente en Países Bajos, este tipo de nombres son “contrarios al orden y a la moral”, lo que constituye una prohibición absoluta.

También hay solicitudes de registro de marcas para la palabra “coronavirus”. Entra ellas una marca española que pretende vender cosas tan variopintas como cervezas o gorras. Lo considero de bastante mal gusto, pero al menos es más inocuo que lo anterior.

Puedes tener una estrategia de marketing atrevida o arriesgada. Pero engañar a la gente es cruzar la línea.

Entiendo que todas las empresas hacemos lo que podemos. Y más en una situación de crisis como la que estamos viviendo con esta pandemia.

Pero no vale todo.

Efectivamente, la crisis puede ser una oportunidad única. Pero una oportunidad para crear cosas que mejoren la vida de la gente. No para aprovecharse del miedo y la ansiedad de tus paisanos.

Yo añadiría a la recomendación de lavarse las manos y quedarse en casa teletrabajando, un tercer consejo para todas las empresas, grandes o pequeñas, de España, latinoamérica y todo el mundo:

Utilicemos nuestra creatividad de una manera positiva para crear cosas chulas, útiles y honestas. Y no solo sobreviviremos, sino que viviremos en un mundo un poco mejor.



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